¿Cómo pueden renunciar los padres a la herencia en nombre de sus hijos?

23 diciembre, 2020
¿Es el menor, por sí mismo, capaz o no de realizar actos de disposición de aceptación o repudia de herencia?
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1. ¿Pueden los padres renunciar a la herencia en nombre de sus hijos?

Sucede habitualmente que, al fallecimiento de una persona, ésta deja herederos menores de edad. Normalmente este es el supuesto de hijos, sobrinos o nietos. La primera pregunta que se nos plantea en este tipo de escenarios es si el menor, por sí mismo, es capaz o no de realizar actos de disposición de aceptación o repudia de herencia.

Sobre lo anterior, dispone el artículo 992 del Código Civil que “Pueden aceptar o repudiar una herencia todos los que tienen la libre disposición de sus bienes”.

Paralelamente, el artículo 166 del Código Civil dispone que “los padres no podrán renunciar a los derechos de que los hijos sean titulares ni enajenar o gravar sus bienes inmuebles, establecimientos mercantiles o industriales, objetos preciosos y valores mobiliarios, salvo el derecho de suscripción preferente de acciones, sino por causas justificadas de utilidad o necesidad y previa la autorización del Juez del domicilio, con audiencia del Ministerio Fiscal”.

Y continúa: “Los padres deberán recabar autorización judicial para repudiar la herencia o legado deferidos al hijo. Si el Juez denegase la autorización, la herencia sólo podrá ser aceptada a beneficio de inventario. No será necesaria autorización judicial si el menor hubiese cumplido dieciséis años y consintiere en documento público, ni para la enajenación de valores mobiliarios siempre que su importe se reinvierta en bienes o valores seguros”. 

De la lectura de los preceptos anteriores se deduce que sí resulta necesario someter a autorización judicial (salvo en el supuesto de mayor de 16 años y consentimiento en documento público) la repudia de herencia del menor. Y es que aceptar una herencia es un acto de trascendentes consecuencias. Sin embargo, el legislador entendió que es menos lesivo para los intereses del menor aceptarla que renunciar a ella.

Precisamente a consecuencia de lo anterior y para evitar un posible perjuicio para ellos, la norma exige en los casos de renuncia una especial precaución, exigiendo autorización judicial.

La representación del menor para este acto la ostentarán normalmente sus padres (o quienes ostenten la denominada patria potestad o régimen de tutela), debiendo ser éstos quienes repudien la herencia en nombre y representación de sus hijos.

2. ¿Cuál es el procedimiento a seguir?

El procedimiento que se ha de seguir es relativamente sencillo y viene recogido en el Capítulo III de la Ley 15/2015 de 2 de julio de la Jurisdicción Voluntaria.

Para su presentación no es necesaria la intervención de abogado y procurador cuando el haber hereditario sea inferior a 6.000 euros. Para el resto de supuestos, es obligatorio dirigir la solicitud bajo la representación de un procurador y con la asistencia de un abogado.

Se inicia mediante escrito (solicitud) que debe de ser dirigida al Juzgado de Primera Instancia del último domicilio del causante o, en su defecto, de su última residencia. En aquellos supuestos en los que el causante ostentare su residencia en país extranjero, el competente será el del último domicilio en territorio nacional y finalmente, donde tuviere este la mayor parte de los bienes.

Esta solicitud deberá ir acompañada una serie de documentos, como el certificado de defunción del causante, certificado de últimas voluntades, testamento (si es que lo se otorgó), libro de familia, etc… En definitiva, documentos que acrediten la defunción del causante y la condición de heredero del menor que pretende repudiar a la herencia.

Se deberán exponer también los motivos, causas o circunstancias por las que se pretende renunciar a la herencia deferida al menor. Esta fase resulta capital en el procedimiento, en la medida en que será lo determine la viabilidad de la solicitud, pues el objetivo final del ordenamiento jurídico no es otro que el de procurar la protección del menor y actuar siempre de la forma más beneficiosa para este.

Por ello, además de tal expresión, junto a tal solicitud deberán aportarse igualmente los documentos en que se base la pretensión de renuncia, normalmente marcados por la ausencia de bienes, existencia de deudas, etc… En este escenario, podrían ser objeto de incorporación al procedimiento los certificados del Registro de la Propiedad acreditativos de la ausencia de bienes inmuebles, del Registro de Bienes Muebles acreditativo de la ausencia de vehículos, certificados de cuentas bancarias o incluso algún documento de incursión en listas de morosos.

También suele considerarse un indicio bastante elocuente a la hora de justificar la renuncia el hecho de que el resto de los llamados a herencia hayan renunciado previamente a la misma.

La legitimación para iniciar este tipo de procedimientos la ostentan todos aquellos llamados a la herencia, el Ministerio Fiscal (en defensa de menores y personas con capacidad modificada judicialmente), defensor judicial y los acreedores del heredero que hubiere repudiado la herencia. El Ministerio Fiscal deberá intervenir en todo caso en este procedimiento, haya sido o no el promotor del mismo.

Presentada la solicitud y examinados por parte del letrado de la administración de justicia los requisitos de capacidad, representación y postulación, éste convocará al solicitante a una comparecencia, a los interesados en el expediente, al menor (si tuviere suficiente madurez, y en todo caso al menor si tuviere más de doce años de edad) y al Ministerio Fiscal.

Finalizado el procedimiento, el juez, teniendo en cuenta la justificación ofrecida y, valorando su conveniencia a los intereses de los llamados a la herencia, resolverá concediendo o denegando la autorización o aprobación solicitada. Su resolución podrá ser objeto de recurso de apelación con efectos suspensivos (es decir, que no surtirá efectos la renuncia hasta que no recaiga resolución firme).

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