• inicio
  • blog
  • 2018
  • 02
  • 22
  • una herencia yacente se resuelve
  • ¿Qué es una herencia yacente y cómo se resuelve?

     

    La doctrina entiende por herencia yacente la situación en la cual la herencia carece de titulares. Dicho escenario se da desde que se produce el fallecimiento del causante hasta el momento de aceptación de la herencia por parte de los herederos. Toda herencia pasa por este estado, constituido como una situación transitoria, y su fin es dar continuidad al patrimonio hereditario mientras se determina quién es el titular o titulares de la herencia.

    De esta forma, tras el fallecimiento, comienza un proceso sucesorio que pasa por cuatro fases distintas:

    1. Apertura de la sucesión
    2. Llamamiento de los herederos
    3. Delación hereditaria
    4. Aceptación de la herencia

    En el período de tiempo transcurrido entre el primer y el cuarto paso, es decir, entre la apertura de la sucesión y la aceptación de la herencia, se produce una falta de titularidad, la herencia no recae sobre ninguna persona en concreto. Es entonces cuando hablamos de herencia yacente.

     

    ¿Quién administra la herencia yacente?

    La herencia yacente requiere, desde el primer momento, de un sistema de administración y de representación que sirva para proteger los intereses de los futuros herederos.

    Dicha administración puede derivar de la propia ley, de un nombramiento judicial o de la propia voluntad del fallecido designando a un albacea para dicha gestión. El albacea puede disponer y pagar los sufragios y funeral del testador, satisfacer los legados que consistan en metálico, vigilar la ejecución del testamento, y todo lo relativo a la conservación y custodia de los bienes.

    Por todo ello, la existencia de un administrador de la herencia yacente es esencial ya que, en el caso de dilatarse en el tiempo la falta de titulares de la misma, puede ocasionar serios problemas a los potenciales herederos.


    Obligaciones de la herencia yacente: IRPF e Impuesto de Sucesiones

    En virtud de lo expuesto, puede deducirse que las herencias yacentes tienen obligaciones, entre otras, las tributarias. El cumplimiento de dichas obligaciones tributarias del causante corresponderá al representante de la herencia yacente. Así mismo, los sucesores del causante quedarán obligados a cumplir las obligaciones tributarias correspondientes al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (en adelante, “IRPF”), con exclusión de las sanciones.

    De modo que, hasta la aceptación de la herencia, la declaración del IRPF correspondiente al causante deberá ser practicada por el representante de la herencia yacente en el plazo legalmente establecido, y con él se entenderán las liquidaciones tributarias y demás actuaciones administrativas. Por supuesto, las liquidaciones podrán ser satisfechas con cargo a los bienes de la herencia yacente.

    Es importante destacar que, dentro de los seis meses siguientes al fallecimiento, es obligatorio satisfacer el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, si bien se puede presentar prórroga por parte de un heredero, el albacea o el administrador por un periodo adicional de otros seis meses.


    ¿Se puede renunciar a la herencia?

    Los llamados a la herencia tienen derecho a aceptar o a repudiar la misma. En concreto, la repudiación de la misma consiste en exteriorizar, expresa y formalmente, la voluntad de no querer ser heredero ni adquirir la herencia.

    ¿Y por qué motivo alguien puede no querer aceptar una herencia? La herencia otorga derechos, pero también implica obligaciones. En algunos casos, al heredero puedo no interesarle, en un primer momento, aceptar la herencia con todas sus consecuencias. Como puede acarrear unos costes difíciles de asumir (si las deudas de la herencia son mayores que los bienes que la integran), en lugar de aceptarla simplemente, pues no existe la obligación de hacerlo, el heredero puede aceptarla a beneficio de inventario (la llamada “aceptación beneficiaria”). Mediante esta clase de aceptación el heredero aceptante solicita que se efectúe un inventario con cada uno de los bienes, derechos y obligaciones que integran la herencia. Una vez que se ha realizado dicho inventario, la responsabilidad de dicho heredero por las deudas pendientes de satisfacer por parte del causante se limitará a los bienes y derechos registrados en el mencionado inventario. Lo anterior implica que, en el caso de que los bienes y derechos determinados no sean suficientes para cubrir las deudas, no se podrá agredir el patrimonio personal del aceptante.


    Acreedores de la herencia  

    Con el objeto de proteger y garantizar la satisfacción de los créditos, la Ley de Enjuiciamiento Civil reconoce a los acreedores una triple vía de actuación en el caso de encontrarse con una herencia yacente:

    • En general, se permite a los acreedores de la herencia yacente, o los coherederos, ejercitar las acciones que les asistan, bien sea contra la herencia o contra los coherederos, que serán ejercitadas en el juicio que corresponda. Ahora bien, no pueden pedir la partición de la herencia.
    • Los acreedores que tengan su derecho reconocido en el testamento, o por los propios herederos, o documentado en un título ejecutivo, pueden oponerse a que se lleve a efecto la partición hasta que se les pague o afiance el importe de sus créditos.
    • Los que sean acreedores de algún coheredero, pueden intervenir a su costa en la partición para evitar que la misma vaya en perjuicio de sus derechos. Eso sí, en ningún caso pueden pedir la partición de la herencia. 

    Herencia yacente en concurso de acreedores

    En el caso de que los bienes de la herencia yacente no sean suficientes para pagar las deudas, la herencia puede ser declarada en concurso de acreedores, en cuyo caso se seguiría el procedimiento previsto en la Ley Concursal.

    Podrán solicitar la declaración de concurso de la herencia yacente cualquiera de las partes, ya sean los acreedores del deudor, los herederos o el administrador de la herencia, pero siempre y cuando la herencia no haya sido aceptada.

    La herencia yacente puede ocasionar problemas para los herederos en caso de no agilizarse el proceso legal. Por eso es importante contar con el asesoramiento de profesionales en la materia.

     

    Artículos de interés sobre herencias:

    Preguntas sobre herencias

    Declaración de herederos

    Liquidación impuestos de sucesiones

    Partes de una división de una herencia

     

    900 102 722

    09:00 – 20:00 (L – V)

    Sede Central

    C/ Antonio Maura, 16. 28014 Madrid.

    CONTÁCTENOS





    Share This